Qué hacer en Marrakech
Además de las visitas turísticas imprescindibles y de las excursiones, encontraréis numerosas actividades que hacer en Marrakech para disfrutar al máximo del viaje. Descubre las mejores cosas que hacer en Marrakech.
Paseo en calesa
Hammams en Marrakech
Montar en camello en Marrakech
Beach clubs en Marrakech
Qué hacer en Marrakech es la gran pregunta que todos nos hacemos al planificar un viaje a la vibrante Ciudad Roja, un destino fascinante donde podréis perderos entre zocos laberínticos, palacios llenos de mosaicos andalusíes y plazas que cobran vida al caer el sol. Para ayudaros a organizar vuestra aventura sin caer en los típicos errores turísticos, hemos preparado esta guía de primera mano con las experiencias esenciales que os harán exprimir la capital cultural de Marruecos de forma auténtica.
1. Perderse en los zocos y la Medina histórica
Qué hacer en Marrakech empieza obligatoriamente cruzando las murallas de su Medina milenaria, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Caminar por sus calles es un estímulo constante para vuestros sentidos gracias al aroma de las especias, el brillo de las lámparas de bronce y el bullicio de los artesanos locales trabajando el cuero o el metal.
Para romper el hielo con la ciudad y aprender el arte del regateo sin sentiros abrumados, os recomendamos hacer una primera inmersión acompañados. Podéis elegir entre reservar el free tour por Marrakech para ver los puntos más emblemáticos o decantaros por contratar un tour privado por la Medina si preferís un itinerario completamente personalizado a vuestro propio ritmo. Durante la caminata, no os prerdais la majestuosa Madraza de Ben Youssef, una antigua escuela coránica cuya arquitectura y patios os dejarán con la boca abierta.

2. Sentir el pulso de la Plaza Jemaa el-Fna al atardecer
Qué hacer en Marrakech por la tarde se resume en un punto geográfico concreto: la icónica Plaza Jemaa el-Fna. Este espacio rectangular es el corazón indiscutible de la ciudad y sufre una transformación asombrosa a medida que cae el sol, pasando de ser un mercado diurno a convertirse en un inmenso escenario de teatro al aire libre.
Al caer la noche, la plaza se llena de puestos de comida numerados que desprenden un humo aromático irresistible, junto a narradores de historias, músicos y encantadores de serpientes. Para disfrutar de esta experiencia única de forma segura y descubrir dónde comen los locales, os sugerimos apuntarse a un tour gastronómico por Marrakech, donde degustaréis platos auténticos como la tanjia (carne cocida lentamente en jarras de barro) o las sopas harira. Si preferís una perspectiva diferente, también podéis subir a las terrazas de los cafés circundantes para tomar un té a la menta mientras contempláis el espectáculo desde las alturas.
3. Admirar los palacios y la Mezquita Koutoubia
Qué hacer en Marrakech incluye también empaparse de su rico legado histórico y arquitectónico a través de sus grandes monumentos. El gran punto de referencia visual que os servirá para orientaros es el minarete de la Mezquita Koutoubia, una joya del arte almohade del siglo XII cuyo diseño sirvió de inspiración directa para la mismísima Giralda de Sevilla. Aunque el acceso al interior de la mezquita está reservado exclusivamente a los musulmanes, pasear por sus jardines exteriores es una delicia.
Muy cerca de allí se encuentran dos de los palacios más espectaculares de Marruecos. El primero es el Palacio de la Bahía, construido a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más grandioso de todos los tiempos, famoso por sus patios de mármol y techos de madera de cedro tallada. El segundo son las Tumbas Saatíes, un mausoleo del siglo XVI escondido durante siglos que destaca por su impresionante Sala de las Doce Columnas. Para descubrir todos los secretos y leyendas que esconden estas construcciones, os aconsejamos reservar la visita guiada por el Palacio de la Bahía y las Tumbas Saadíes, la mejor forma de entender el esplendor de las antiguas dinastías.
Mezquita Koutobia sobresaliendo sobre la Medina4. Escapar del bullicio en el Jardín Majorelle y el palmeral
Qué hacer en Marrakech cuando necesitéis un respiro del tráfico y el ajetreo de la Medina os llevará directos a sus oasis urbanos. El más famoso de ellos es, sin duda, el Jardín Majorelle, un precioso espacio botánico diseñado por el pintor francés Jacques Majorelle y restaurado posteriormente por el modisto Yves Saint Laurent, donde destacan sus plantas exóticas combinadas con el icónico color azul cobalto de sus estructuras.
Otra alternativa perfecta para desconectar y soltar un poco de adrenalina es alejarse hacia las afueras de la urbe. Podéis optar por una experiencia tranquila reservando un paseo entre los miles de árboles datileros del norte, o bien decantaros por reservar el tour en quad por el palmeral de Marrakech si buscáis una aventura emocionante cruzando caminos de tierra y aldeas bereberes tradicionales. Ambas opciones os mostrarán una faceta completamente diferente del entorno natural de la región.
5. Vivir una excursión mágica al desierto
Qué hacer en Marrakech si disponéis de un par de días extra es, de manera imprescindible, planificar una escapada hacia las dunas. Dormir bajo las estrellas en un campamento nómada y ver el amanecer sobre la arena es una de esas experiencias que recordaréis durante toda vuestra vida.
Dependiendo del tiempo que tengáis en vuestro itinerario, podéis elegir diferentes tipos de desierto:
- El desierto de Agafay: Situado a tan solo 45 minutos de la ciudad, es un desierto de piedras y formaciones rocosas con un paisaje lunar impresionante. Es ideal si tenéis poco tiempo y queréis reservar una excursión al desierto de Agafay con cena y espectáculo para regresar a dormir a vuestro hotel.
- El desierto de Zagora: Se encuentra a unas 7 u 8 horas cruzando las espectaculares montañas del Atlas. Es perfecto para un viaje de dos días, permitiéndoos contratar la excursión de 2 días al desierto de Zagora que incluye noche en una jaima tradicional bereber.
- El desierto de Merzouga: El desierto de dunas finas y doradas más famoso de Marruecos. Al estar a unas 10 horas de distancia, requiere un viaje más largo, por lo que os recomendamos reservar la excursión de 3 días al desierto de Merzouga para disfrutar del camino pasando por las Gargantas del Dades y del Todra sin prisas.
Recorriendo el desierto de Merzouga6. Relajarse en un hammam tradicional marroquí
Qué hacer en Marrakech para poner el broche de oro a vuestro viaje consiste en regalaros un momento de relax absoluto. Tras pasar jornadas enteras caminando por los suelos polvorientos de la Medina, vuestro cuerpo os pedirá a gritos una pausa reparadora en un hammam, los baños públicos tradicionales árabes.
La experiencia auténtica incluye una sesión de vapor, una exfoliación profunda con jabón negro tradicional hecho a base de aceites de oliva y un masaje regenerador con aceite de argán puro. Para garantizaros un servicio higiénico, profesional y en un entorno de ensueño, os sugerimos reservar una experiencia de baño y masaje en un hammam tradicional, la opción perfecta para recargar energías antes de preparar las maletas de vuelta a casa.
Para terminar de organizar vuestra estancia en la Ciudad Roja de la forma más cómoda posible, no olvidéis echar un vistazo a los diferentes traslados y opciones de transporte disponibles en la web. Os animamos a seguir explorando nuestra guía para descubrir más consejos prácticos sobre gastronomía local, mapas detallados de la Medina y otras excursiones increíbles por los alrededores de Marruecos que harán de vuestra escapada una experiencia inolvidable. ¡Buen viaje!