Marrakech no es una ciudad que impacte por sus monumentos ni que tenga sorprendentes museos que ver, es más bien un viaje a un mundo distinto en el que la gracia está en el acontecer diario de sus habitantes. Dicho esto, hay ciertas visitas turísticas que no debéis perderos.
Si es vuestro primer viaje, tal vez os interese contratar una visita guiada por la Medina, son sorprendentemente baratas y los guías hablan español.
Estas son las visitas que no podéis perderos, están ordenadas según nuestros gustos:
La Plaza de Jamaa el Fna es el lugar más importante de la ciudad, siendo el centro de la vida pública de los habitantes de Marrakech.
El zoco de Marrakech es el lugar donde los marroquíes hacen sus compras y donde los tenderos intentan hacer negocio con los turistas.
La Mezquita Koutoubia es la mezquita más importante de Marrakech y fue una de las más importantes del mundo cuando se construyó.
Construido a finales del siglo XIX, el Palacio Bahia se construyó con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos.
La Medersa ben Youssef es la mayor y más importante madraza de todo Marruecos, en ella llegaron a estudiar hasta 900 estudiantes.
Las Tumbas Saadíes son uno de los lugares más visitados de Marrakech. Es un pequeño cementerio donde está enterrada la Dinastía Saadí.
Aunque actualmente sólo quedan las ruinas de este palacio, lo cierto es que ya es suficiente para hacerse una idea de lo majestuoso que llegó a ser "El Incomparable".
Aunque la colección puede resultar indiferente, su ubicación, un antiguo palacio de finales del siglo XIX, hace que el museo merezca la pena.
El Museo Dar Si Said, llamado oficialmente Museo de las Artes Marroquíes, es el museo más antiguo y extenso de Marrakech.
Los Jardines de Menara han acompañado a la ciudad desde tiempos inmemoriales y es uno de los lugares más visitados de la ciudad.
Los Jardines Majorelle, aunque menos conocidos, son una visita mucho más bonita y colorida que la de Menara.
Con más de 100.000 palmeras, el palmeral de Marrakech sigue siendo un lugar muy especial y un motor económico para la ciudad.Una vez hechas las visitas típicas en Marrakech, debería ser obligatorio hacer alguna excursión fuera de La Medina.